Introducción
El sistema vascular contiene normalmente sangre líquida. Con el fin de controlar la hemostasia, existen sistemas interrelacionados que favorecen o inhiben el proceso de coagulación sanguínea. Bajo determinadas circunstancias patológicas, esa dinámica se puede alterar, lo que conduce a la formación de masa sólidas de productos hemáticos en la luz vascular; tal proceso se conoce como trombosis, y la masa de productos hemáticos se denomina trombo (Stevens et al., 2003).
Tres factores fundamentales, aislados o en combinación, predisponen a la trombosis. En conjunto se conocen como la triada de Virchow: daño vascular, alteración del flujo sanguíneo y propiedades de la sangre anormalmente potenciadas.
Consecuencias y destino de los trombos
Los trombos tienen dos consecuencias principales: la obstrucción vascular, la cual puede producir isquemia y muerte tisular (infarto) y embolismo, proceso por el cual cualquier masa que se forma o penetra en el torrente sanguíneo viaja con la circulación hasta alojarse en un vaso más distal, con las consecuencias patológicas consiguientes: la masa anormal se denomina émbolo.
Independiente de que el trombo se haya formado localmente o que por embolismo haya llegado procedente de otro lugar, puede evolucionar de dos formas: resolución, cuando el organismo es capaz de desintegrarlo y organización, cuando la fibrinólisis no logra eliminar el trombo y se produce invasión por tejido de granulación (Stevens et al., 2003).

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corazón (H&E, 100 X). Las flechas indican la presencia de masas sólidas con productos hemáticos en la capa esponjosa del corazón. El pez se encontraba afectado por un cuadro crónico infeccioso en agua dulce.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corazón (H&E, 200 X). Las flechas indican la presencia de masas sólidas con productos hemáticos en la capa esponjosa del corazón. El pez se encontraba afectado por un cuadro crónico infeccioso en agua dulce.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corazón (H&E, 630 X). Se observa detalle de masa sólida con productos hemáticos en la capa esponjosa del corazón. El pez se encontraba afectado por un cuadro de Síndrome Rickettsial Salmonídeo (Piscirickettsia salmonis), crónico, en agua de mar.

Imagen 4: Trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). Corazón (H&E, 400 X). Se observa detalle de masa sólida con productos hemáticos en la capa esponjosa del corazón.
Como citar
Godoy, M. 2011. Trombosis intracardiaca en Salmónidos. https://bit.ly/4l61tDh.

