Introducción
La ictericia corresponde a la pigmentación amarilla de la piel, mucosas y tejidos causada por la acumulación de pigmentos biliares, principalmente bilirrubina, como consecuencia de alteraciones en su producción, metabolismo o excreción. En peces, al igual que en otros vertebrados, la ictericia representa un hallazgo clínico y anatomopatológico,más que una enfermedad específica, siendo la manifestación de procesos sistémicos que afectan el metabolismo de la hemoglobina, el hígado o el sistema hepatobiliar (Ferguson, 2006).
Desde el punto de vista fisiopatológico, la ictericia puede originarse por tres mecanismos principales: (1) hemólisis, que incrementa la producción de pigmentos derivados de la degradación de la hemoglobina; (2) daño hepatocelular, que reduce la captación, conjugación y excreción de bilirrubina; y (3) colestasis, que altera el flujo normal de la bilis y favorece la acumulación de pigmentos biliares en sangre y tejidos (Roberts, 2012). En peces, estos mecanismos suelen coexistir durante enfermedades sistémicas graves, dando origen a una pigmentación amarilla visible en la piel, tejido adiposo, cavidad peritoneal y órganos internos.
La ictericia ha sido descrita en salmónidos cultivados en Chile, incluyendo salmón del Atlántico (Salmo salar), salmón coho (Oncorhynchus kisutch) y trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), asociada tanto a enfermedades de etiología conocida como a cuadros clínicos cuya causa permanece aún sin dilucidar completamente (https://bit.ly/3XjPqqr; https://bit.ly/3UBakAu; https://bit.ly/49KCG1B; https://bit.ly/4cd5gfu; https://bit.ly/4bHCsK4; https://bit.ly/4hhWQGn).
Patología macroscópica en salmón del Atlántico (Salmo salar)
Macroscópicamente, la ictericia en salmón del Atlántico (Salmo salar) se caracteriza por una coloración amarilla difusa de intensidad variable que afecta principalmente la piel ventral, región perianal, cavidad celómica y tejido adiposo visceral. El mesenterio, la grasa pericárdica y las serosas adquieren una tonalidad amarillo intenso.
De forma variable pueden coexistir ascitis, hemorragias multifocales hepáticas, y palidez branquial
La presencia de ictericia debe interpretarse siempre como un hallazgo anatomopatológico, cuyo significado diagnóstico depende de la integración de los antecedentes epidemiológicos, lesiones macroscópicas, histopatología y análisis de laboratorio, incluyendo biología molecular, bacteriología y virología.
Como citar
Godoy, 2026. Ictericia en salmón del atlántico (Salmo salar): interpretación de un hallazgo macroscópico. https://bit.ly/4bdXb92.

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa una coloración amarilla difusa de intensidad variable que afecta principalmente la piel ventral, región perianal, cavidad celómica y tejido adiposo visceral. El mesenterio, la grasa pericárdica y las serosas adquieren una tonalidad amarillo intenso. Adicionalmente se observa hemorragias petequiales en el hígado.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa detalle de una coloración amarilla difusa de intensidad variable que afecta principalmente la piel ventral, región perianal, cavidad celómica y tejido adiposo visceral. El mesenterio, la grasa pericárdica y las serosas adquieren una tonalidad amarillo intenso. Adicionalmente se observa hemorragias petequiales en el hígado.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa detalle de una coloración amarilla difusa de intensidad variable que afecta principalmente la piel ventral, región perianal, cavidad celómica y tejido adiposo visceral. El mesenterio, la grasa pericárdica y las serosas adquieren una tonalidad amarillo intenso. Adicionalmente se observa hemorragias petequiales en el hígado.

