Introducción
El edema corresponde a una acumulación anormal de líquido en el espacio intersticial de los tejidos y puede presentarse de manera localizada o generalizada. Este concepto debe diferenciarse de la tumefacción o cambio hidrópico celular, en el cual el agua se acumula dentro de las células como consecuencia de una alteración de la homeostasis iónica. En el edema propiamente tal, el líquido se acumula principalmente en el compartimento extracelular, separando y expandiendo los componentes del tejido conjuntivo y produciendo aumento de volumen del tejido afectado (Kumar et al., 2013; Strayer & Rubin, 2015; Mohan & Mohan, 2011; Herrington, 2014).
En condiciones fisiológicas, el volumen de líquido intersticial se mantiene mediante un equilibrio dinámico entre la presión hidrostática vascular, que favorece la salida de líquido desde la microcirculación; la presión oncótica plasmática, determinada principalmente por las proteínas circulantes y que favorece su retención dentro de los vasos; y el drenaje linfático, encargado de devolver a la circulación el exceso de líquido y proteínas presentes en el intersticio. La alteración de uno o más de estos mecanismos puede ocasionar edema (Kumar et al., 2013; Strayer & Rubin, 2015; Herrington, 2014).
Desde el punto de vista fisiopatológico, las principales causas de edema incluyen el aumento de la presión hidrostática, la disminución de la presión oncótica plasmática, el aumento de la permeabilidad vascular, la alteración u obstrucción del drenaje linfático y la retención de sodio y agua. Estos mecanismos pueden actuar independientemente, pero en enfermedades sistémicas complejas es frecuente que varios de ellos participen simultáneamente (Kumar et al., 2013; Strayer & Rubin, 2015; Mohan & Mohan, 2011).
En las infecciones bacterianas sistémicas de los peces, el edema cutáneo puede asociarse a alteraciones inflamatorias y vasculares que favorecen la acumulación de líquido en la dermis e hipodermis (https://bit.ly/3RRE7DS; https://bit.ly/4jkBMNU. En salmón del Atlántico (Salmo salar) infectado por Piscirickettsia salmonis se han descrito lesiones cutáneas caracterizadas por inflamación, hemorragia y necrosis de la epidermis, dermis e hipodermis, junto con la presencia del agente en estos tejidos. En cuadros prolongados, el edema cutáneo podría representar tanto un componente de la respuesta inflamatoria local como una manifestación de alteraciones sistémicas de la homeostasis vascular y de los líquidos; sin embargo, su mecanismo fisiopatológico específico en la piscirickettsiosis aún no está completamente establecido (Godoy et al., 2024).
Patología macroscópica
Los peces afectados por edema cutáneo presentan solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.
Referencias
Godoy, M., Coca, Y., Suárez, R., Montes de Oca, M., Bledsoe, J. W., Burbulis, I., Caro, D., Pontigo, J. P., Maracaja-Coutinho, V., Arias-Carrasco, R., Rodríguez-Córdova, L., & Sáez-Navarrete, C. (2024). Salmo salar skin and gill microbiome during Piscirickettsia salmonis infection. Animals, 14(1), 97. https://doi.org/10.3390/ani14010097.
Herrington, C. S. (Ed.). (2014). Muir’s textbook of pathology (15th ed.). CRC Press, Taylor & Francis Group.
Kumar, V., Abbas, A. K., & Aster, J. C. (2013). Robbins basic pathology (9th ed.). Elsevier/Saunders.
Mohan, H., & Mohan, S. (2011). Essential pathology for dental students (4th ed.). Jaypee Brothers Medical Publishers.
Strayer, D. S., Rubin, E., Saffitz, J. E., & Schiller, A. L. (Eds.). (2015). Rubin’s pathology: Clinicopathologic foundations of medicine (7th ed.). Wolters Kluwer Health.
Como citar
Godoy, 2026. Edema cutáneo en Salmon coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por Septicemia rickettsial salmonídea (SRS): patología macroscópica. https://bit.ly/4gR8rKl.

Imagen 1: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 2: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa detalle de solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 3: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa detalle de solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 4: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa detalle de solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 5: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 6: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa detalle de solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 7: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

Imagen 8: Salmón coho (Oncorhynchus kisutch) afectado por un cuadro clínico de septicemia rickettsial salmonídea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observa detalle de solevantamiento y pérdida de escamas, acompañados de hemorragias cutáneas difusas.

