El sistema circulatorio de los peces teleósteos corresponde a un sistema cerrado y de circulación simple, en el cual la sangre realiza un único paso por el corazón en cada ciclo completo (Sandblom & Gräns, 2017). En este tipo de organización, la sangre desoxigenada es impulsada desde el corazón hacia las branquias, donde ocurre el intercambio gaseoso, para luego ser distribuida a los tejidos sistémicos antes de retornar nuevamente al corazón (Farrell, 2011). Desde una perspectiva funcional, este sistema es altamente eficiente en organismos acuáticos ectotermos, donde el intercambio gaseoso depende de gradientes de presión relativamente bajos y de la alta eficiencia de la microvasculatura branquial (Helfman et al., 2009).
Organización estructural del flujo sanguíneo en peces teleósteos
Desde el punto de vista anatómico y funcional, el circuito sanguíneo se inicia en el corazón, desde donde la sangre desoxigenada es impulsada hacia la aorta ventral y distribuida a las arterias branquiales aferentes, que conducen la sangre hacia las branquias. En este sitio se produce la oxigenación mediante un sistema de intercambio contracorriente altamente especializado. La sangre oxigenada es colectada por las arterias branquiales eferentes, las cuales confluyen para formar la aorta dorsal, vaso arterial encargado de distribuir la sangre a todo el organismo (Sandblom & Gräns, 2017). Desde la aorta dorsal emergen múltiples ramas que irrigan órganos y tejidos, incluyendo la región caudal a través de la arteria caudal.
El retorno venoso ocurre a través de un sistema de venas que recolectan la sangre desoxigenada desde los tejidos periféricos, destacando la vena caudal, que transporta la sangre desde la región posterior del cuerpo. Un componente relevante lo constituyen los sistemas portales, particularmente el sistema porta hepático, en el cual la sangre proveniente del tracto digestivo es dirigida hacia el hígado antes de reincorporarse a la circulación general, permitiendo procesos metabólicos y de detoxificación (Helfman et al., 2009). Posteriormente, la sangre venosa es conducida hacia grandes colectores como los ductos de Cuvier, que desembocan en el corazón, completando el circuito.
Imagen 1: Esquema del sistema circulatorio simple característico de peces teleósteos. La sangre desoxigenada circula desde el corazón (C) hacia la circulación branquial (A), donde atraviesa los capilares branquiales (B) y se produce el intercambio gaseoso. Posteriormente, la sangre oxigenada es distribuida a la circulación sistémica (D), alcanzando los capilares sistémicos (E), donde ocurre el intercambio de gases y metabolitos con los tejidos. Finalmente, la sangre retorna desoxigenada al corazón, completando un circuito único, en el cual la sangre pasa una sola vez por el corazón en cada ciclo.

Imagen 2: La ilustración representa el sistema circulatorio de un pez teleósteo, evidenciando la organización de la circulación simple y la disposición de sus principales vasos sanguíneos. En la región cefálica, la sangre desoxigenada es impulsada desde el corazón hacia las branquias a través de las arterias branquiales aferentes (A), donde ocurre el intercambio gaseoso. Posteriormente, la sangre oxigenada es recogida por las arterias branquiales eferentes (B), que convergen para formar la aorta dorsal (C), principal vaso arterial que distribuye la sangre hacia el resto del cuerpo.
A lo largo del eje dorsal, la aorta dorsal emite ramas sistémicas que irrigan los tejidos corporales (D) y continúa caudalmente como la arteria caudal (E). El retorno venoso se realiza mediante la vena caudal (F), que transporta la sangre desoxigenada desde la región posterior hacia el sistema venoso central. Parte de esta sangre pasa por el sistema porta hepático (G), dirigiéndose al hígado antes de reincorporarse a la circulación general. Desde el hígado, la sangre fluye a través de la vena hepática (H) hacia el corazón, completando el circuito.
Finalmente, estructuras venosas como los ductos de Cuvier (I) actúan como colectores principales que canalizan el retorno venoso hacia el seno venoso cardíaco. Esta disposición refleja un flujo unidireccional y secuencial característico de los peces, en el cual la sangre transita desde el corazón hacia las branquias, luego a los tejidos sistémicos y retorna nuevamente al corazón.
Referencias
Farrell, A. P. (Ed.). (2011). Encyclopedia of fish physiology: From genome to environment. Academic Press.
Helfman, G. S., Collette, B. B., Facey, D. E., & Bowen, B. W. (2009). The diversity of fishes: biology, evolution, and ecology. John Wiley & Sons.
Sandblom, E., & Gräns, A. (2017). Form, function and control of the vasculature. In Fish physiology (Vol. 36, pp. 369-433). Academic press.
Como citar
Godoy, 2026. Sistema circulatorio de peces teleósteos. https://bit.ly/3P4ZhQH.


