Introducción
La piel es un órgano multifuncional que actúa como una barrera física entre los peces y el medio ambiente, entre sus diversas funciones, se destaca su papel en el mantenimiento del balance osmótico, la otorgación de coloración a los peces y la presencia de receptores sensoriales (Rakers et al., 2010). Adicionalmente, la piel posee una capacidad notable para repararse a sí misma cuando sufre daños, cuando la piel experimenta traumas o lesiones, se desencadena un proceso complejo y delicado conocido como patología de la reparación cutánea o cicatrización de heridas. Este proceso involucra una interacción coordinada de diversos eventos celulares y moleculares, cada uno desempeñando un papel específico en la restauración de la integridad y funcionalidad de la piel.
Las células alteradas, activan una serie de acontecimientos que contienen el daño e inician el proceso de regeneración o reparación. La regeneración permite la recuperación completa del tejido dañado o lesionado, mientras que la reparación puede recuperar algunas de las estructuras originales y puede producir alteraciones estructurales. En los tejidos sanos, la cicatrización en forma de regeneración o reparación, se produce prácticamente tras cualquier agresión que produzca destrucción de tejidos y resulta esencial para que el organismo sobreviva (Kumar et a., 2010).
En salmón del Atlántico (Salmo salar), se ha descrito procesos de cicatrización de heridas que involucran procesos de homeostasis, inflamación, reparación y remodelación tisular, comparable a lo descrito en otras especies (Sveen et al., 2019).
Patología macroscópica
La patología macroscópica de la reparación de lesiones cutáneas se caracteriza de forma variable por la contracción, pigmentación de la lesión, depósito de tejido conectivo y epitelial.
Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación (flecha).

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación. Se observa la presencia de tejido conectivo (área blanca de la lesión), pigmentación y regeneración de la epidermis.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación. Se observa detalle de la presencia de tejido conectivo (área blanca de la lesión), pigmentación y regeneración de la epidermis.

Imagen 4: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación (flecha).

Imagen 5: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación. Se observa detalle de la presencia de tejido conectivo (área blanca de la lesión), pigmentación del borde de la lesión y regeneración de la epidermis.

Imagen 6: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación (flecha).

Imagen 7: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación. Se observa detalle de la presencia de tejido conectivo (área blanca de la lesión), pigmentación del borde de la lesión y regeneración de la epidermis (centro).

Imagen 8: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por lesiones cutáneas en reparación. Se observa detalle de la presencia de tejido conectivo (área blanca de la lesión).
Referencias
Rakers, S., Gebert, M., Uppalapati, S., Meyer, W., Maderson, P., Sell, A. F., … & Paus, R. (2010). ‘Fish matters’: the relevance of fish skin biology to investigative dermatology. Experimental dermatology, 19(4), 313-324.
Sveen, L. R., Timmerhaus, G., Krasnov, A., Takle, H., Handeland, S., & Ytteborg, E. (2019). Wound healing in post-smolt Atlantic salmon (Salmo salar L.). Scientific reports, 9(1), 1-16.
Como citar
Godoy, 2023. 18 de junio de 2023. Reparación de lesiones cutáneas en Salmon del Atlántico (Salmo salar): patología macroscópica. https://shorturl.at/rIPQ3

