Introducción
Una de las principales causas de pérdidas económicas en el cultivo de salmónidos está relacionada con la aparición de peces desadaptados, particularmente en el salmón del Atlántico (Salmo salar). Estos peces presentan alteraciones en su capacidad osmorregulatoria tras la transferencia al agua de mar, situación que genera una falla en la alimentación, pérdida progresiva de la condición corporal (en inglés como slinks) y, finalmente, muerte por inanición (Speare, 2003).
Patología macroscópica
Los peces desadaptados presentan externamente signos característicos, tales como disminución de la condición corporal, descamación evidente y oscurecimiento generalizado de la piel (Speare, 2003). Internamente, es habitual observar ausencia de alimento en todo el tracto digestivo, disminución marcada o ausencia completa de grasa visceral, vesícula biliar marcadamente distendida y llena de bilis, y atrofia generalizada de los órganos abdominales.
En el lumen intestinal, se puede observar desde la ausencia completa de contenido hasta la presencia de un material mucoide. También es común encontrar estructuras cilíndricas alargadas, con superficie irregular en forma de «acordeón», de coloración blanquecina a amarillenta. Estas formaciones están compuestas principalmente por acumulaciones de mucus, células epiteliales intestinales desprendidas, pigmentos biliares concentrados y otras secreciones intestinales residuales, producto de la falta de ingesta alimentaria prolongada. Estos hallazgos reflejan un estado avanzado de inanición asociado a una disfunción digestiva severa.

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa un ejemplar normal en la parte superior con tres ejemplares desadaptados ubicados en la parte inferior. Estos últimos presentan un marcado deterioro de la condición corporal, evidenciado por un notable bajo factor de condición.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa la cavidad abdominal de un ejemplar desadaptado, donde se destaca la notable ausencia de grasa visceral.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa en detalle de la cavidad abdominal de un ejemplar desadaptado, donde se destaca la notable ausencia de grasa visceral.

Imagen 4: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa la cavidad abdominal de un ejemplar desadaptado, donde se destaca la ausencia notable de grasa visceral. El intestino ha sido disecado para evidenciar su contenido, en el cual se observan estructuras cilíndricas alargadas, de superficie irregular con aspecto plegado semejante a un «acordeón», y de color blanco a amarillo.

Imagen 5: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa detalle del contenido del intestino, en el cual se observan estructuras cilíndricas alargadas, de superficie irregular con aspecto plegado semejante a un «acordeón», y de color blanco a amarillo.

Imagen 6: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa detalle del contenido del intestino, en el cual se observan estructuras cilíndricas alargadas, de superficie irregular con aspecto plegado semejante a un «acordeón», y de color blanco a amarillo.

Imagen 7: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Se observa detalle del contenido del intestino, en el cual se observan contenido mucoso en la superficie.
Como citar
Godoy, 2025. Hallazgos intestinales en desadaptados: patología macroscópica. https://bit.ly/4oabQXD.

