Introducción
La patogenicidad de las infecciones por Caligus rogercresseyi, depende de la susceptibilidad del huésped, talla, estado inmunitario, intensidad y composición de los estadíos infectantes.
La piel es el órgano objetivo y los principales cambios histopatológicos se presentan en este órgano.
Histología normal de la Piel
La piel constituye la primera barrera de defensa de los organismos. La piel de los peces se encuentra constituida por dos capas la epidermis y dermis, esta última dividida en estrato esponjoso y estrato compacto. Adicionalmente en la piel se encuentran las escamas constituídas de colágeno con depósitos de albúmina y apatita. Las escamas se encuentran en pliegues de la dermis, siendo la parte posterior cubierta por epidermis.

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 40 X). Se observa la epidermis y dermis. Las escamas se encuentran en pliegues de la dermis y parte de estas cubiertas por epidermis.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 100 X). Se observa la epidermis y dermis. Las escamas se encuentran en pliegues de la dermis y parte de estas cubiertas por epidermis.
Histopatología de la infección por Caligus rogercresseyi
La histopatología dependerá del estadío del ciclo de vida infectante. Los copepoditos se alimentan erosionando la superficie de la piel y tomando partículas con su boca tubular. Los chalimus se unen a la piel por el filamento frontal, el cual se adhiere a aletas y escamas, erosionando la epidermis y produciendo una reacción hiperplástica. El desarrollo de chalimus a adulto constituye un cambio significativo en la interacción huésped – parásito. Los estadíos adultos utilizan su cefalotórax como una «ventosa», permitiendo su alimentación. En su conjunto la infección de los diferentes estadíos de Caligus rogercresseyi producen erosión, edema, hemorragias e hiperplasia epitelial.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 40 X). Se observa chalimus de Caligus rogercresseyi, fijado en la dermis.

Imagen 4: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 40 X). Se observa chalimus de Caligus rogercresseyi, fijado en la dermis.

Imagen 5: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 100 X). Se observa detalle de chalimus de Caligus rogercresseyi, fijado en la dermis.

Imagen 6: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 100 X). Se observa detalle de chalimus de Caligus rogercresseyi, fijado en la dermis.

Imagen 7: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Piel (H&E, 200 X). Se observa detalle de filamento frontal de chalimus de Caligus rogercresseyi.
Como citar
Godoy, M. 2013. Dermatitis por Chalimus de Caligus rogercresseyi, en Salmón del Atlántico (Salmo salar) II: Histopatología. https://bit.ly/4qR3Vyo.

