Introducción
La piel es una órgano que constituye la primera barrera de protección contra las agresiones del medio ambiente tanto biológicas, químicas y físicas. Adicionalmente en la piel se encuentran órganos sensoriales como la línea lateral.
Entre las patologías cutáneas observadas frecuentemente en salmónidos cultivados se encuentran las ocasionadas por daño mecánico, las cuales son producto de manejos, densidad de cultivo, estrés, etc. Las lesiones son el resultado de la abrasión o fricción de la piel con la superficie de los estanques, peces, equipos (redes, tuberías, etc.), lo cual produce en una discontinuidad de la piel con pérdida incompleta de la epidermis (erosión) o completa con exposición de la epidermis o hipodermis (úlcera) (Kumar et al., 2012).
Esta condición puede ser sub dimensionada debido a que secundariamente las lesiones rápidamente son infectadas por bacterias oportunistas pertenecientes al género Flavobacterium sp. y/o hongos pertenecientes al género Saprolegnia sp.
Patología macroscópica
Los peces afectados presentan pérdida de escamas, erosiones y úlceras en la piel. Secundariamente es posible diagnosticar patógenos bacterianos como Flavobacterium psychrophilum y fúngicos pertenecientes al género Saprolegnia sp.

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa descamación y solución de continuidad de la piel.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa detalle de la descamación y solución de continuidad de la piel.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa descamación y solución de continuidad de la piel.

Imagen 4: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa detalle de la descamación y solución de continuidad de la piel.

Imagen 5: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa descamación y solución de continuidad de la piel.

Imagen 6: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa detalle de la descamación y solución de continuidad de la piel, con exposición de la musculatura.

Imagen 7: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa descamación, solución de continuidad de la piel y hemorragias.

Imagen 8: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa detalle de la descamación, solución de continuidad de la piel y hemorragias.

Imagen 9: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa descamación, solución de continuidad de la piel con exposición de la musculatura.

Imagen 10: Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por daño mecánico en la piel. Se observa detalle de la descamación, solución de continuidad de la piel con exposición de la musculatura.
Referencias
Mitchell, R., Kumar, V., Abbas, A. K., Fausto, N., & Aster, J. C. (2012). Patología estructural y funcional. Barcelona: ELSEVIER.
Como citar
Godoy, M. 2016.. Daño mecánico en la piel de Salmón del Atlántico (Salmo salar), cultivado en fase de agua dulce: Patología macroscópica I. https://bit.ly/4gULkwO.

