Los ojos de los peces son órganos sensoriales bilaterales que se originan como evaginaciones del encéfalo y se conectan con el lóbulo óptico mediante el nervio óptico, permitiendo detectar intensidad y dirección de la luz, formar imágenes y apoyar conductas clave como orientación, alimentación, evasión de depredadores e interacción social (Groman, 1982; Yasutake & Wales, 1983). En teleósteos, la óptica del ojo está especialmente adaptada al medio acuático: el cristalino suele ser esférico y relativamente inelástico, por lo que el enfoque (acomodación) se logra principalmente desplazando el cristalino hacia o desde la retina, en lugar de modificar su forma como ocurre en mamíferos (Yasutake & Wales, 1983; Groman, 1982).
Principales estructuras del ojo de peces
Cristalino
Es una estructura transparente, habitualmente esférica, formada por fibras cristalinas dispuestas en capas y recubierta por una cápsula y una capa epitelial de células metabólicamente activas responsables de crecimiento y secreción; su organización laminar contribuye a la transparencia y al poder refractivo del ojo (Yasutake & Wales, 1983; Groman, 1982).
Esclerótica
Capa externa de soporte que contribuye a mantener la forma del globo ocular y a proteger las estructuras internas; en muchos teleósteos puede incluir componentes cartilaginosos, lo que aumenta la rigidez del ojo y su estabilidad mecánica en el medio acuático (Groman, 1982).
Capa membranosa de la córnea
Componente laminar transparente que participa en la barrera superficial y en transmisión de la luz; la córnea en peces se describe como multicapa y continua con el tegumento/epitelio externo, aportando protección y una superficie óptica clara (Groman, 1982; Yasutake & Wales, 1983).
Ligamento suspensorio
Sistema de sujeción del cristalino que contribuye a su posicionamiento y estabilidad; en teleósteos, junto con el músculo retractor del lente, participa funcionalmente en la acomodación mediante el desplazamiento del cristalino para ajustar el enfoque (Groman, 1982; Yasutake & Wales, 1983).
Escalera
Región de transición y soporte entre tejidos externos del globo ocular que contribuye a la continuidad estructural del segmento anterior; en términos funcionales, actúa como zona de integración mecánica entre la cubierta externa y las capas internas del ojo (Groman, 1982; Amin, Mortensen, & Poppe, 1992).
Coroides
Capa vascular y pigmentada situada interna a la esclerótica; aporta irrigación y oxigenación a los tejidos oculares internos y puede incluir una porción pigmentada (tapetum/capa pigmentaria coroidea) que potencialmente mejora el aprovechamiento de la luz al reflejarla hacia los fotorreceptores (Groman, 1982).
Retina
Tejido neurosensorial considerado una extensión ganglionar del encéfalo, donde se transduce la señal luminosa; incluye un epitelio pigmentario que regula la luz que alcanza a los fotorreceptores y elementos visuales (conos y bastones), organizados en capas con neuronas y sinapsis que conducen la información hacia las fibras del nervio óptico (Yasutake & Wales, 1983; Groman, 1982).
Nervio óptico
Haz de fibras que conduce la señal visual desde la retina al tectum óptico (lóbulo óptico) para su integración; representa la vía principal de salida de la información sensorial visual desde el ojo (Groman, 1982; Yasutake & Wales, 1983).
Humor vítreo
Medio transparente gelatinoso que ocupa la cavidad posterior del ojo, contribuyendo al mantenimiento de la forma del globo ocular y a la estabilidad mecánica y óptica del segmento posterior, permitiendo el paso de la luz hacia la retina (Groman, 1982).
Proceso falciforme
Estructura especializada asociada a la vascularización intraocular en algunos teleósteos, descrita en la literatura como relacionada con el complejo coroideo y otras estructuras vasculares del ojo; se ha estudiado su relación con la coroides, el cuerpo lentiforme y la coriocapilar para el soporte metabólico del tejido ocular (Copeland & Brown, 1976; Yasutake & Wales, 1983).
Músculo retractor del lente
Músculo responsable del mecanismo de acomodación típico de muchos teleósteos: al contraerse, desplaza el cristalino (generalmente hacia la retina) para enfocar a distintas distancias; este mecanismo compensa la relativa inelasticidad del cristalino en peces (Yasutake & Wales, 1983; Groman, 1982).
Capa autóctona de la córnea (capas profundas corneales)
Conjunto de capas profundas de la córnea que contribuyen a su integridad y transparencia; en salmonídeos se describen membranas y endotelio corneal (por ejemplo, membrana de Bowman y membrana de Descemet con endotelio) como componentes que sostienen la organización corneal y su función de barrera interna (Yasutake & Wales, 1983).
Iris
Continuación del tejido uveal/coroideo en el segmento anterior del ojo; contribuye al control de la apertura pupilar y, por tanto, a la regulación de la luz que ingresa, además de participar en la compartimentalización del segmento anterior (Groman, 1982; Yasutake & Wales, 1983).

Imagen 1: El ojo de los peces teleósteos está compuesto por un conjunto de estructuras especializadas que permiten la visión en el medio acuático. El cristalino, de forma esférica, es el principal elemento refractivo y se mantiene en posición mediante el ligamento suspensorio y el músculo retractor del lente, responsables del mecanismo de acomodación por desplazamiento.
El globo ocular está rodeado por la esclerótica, que proporciona soporte y protección, mientras que la córnea, formada por capas membranosas y autóctonas, permite la transmisión de la luz hacia el interior del ojo. Internamente, la coroides aporta irrigación y soporte metabólico, y la retina constituye el tejido neurosensorial donde se transforma la luz en señales nerviosas que son conducidas al sistema nervioso central a través del nervio óptico.
La cavidad posterior está ocupada por el humor vítreo, que mantiene la forma del globo ocular, y se reconoce además el proceso falciforme como una estructura vascular especializada asociada a la nutrición intraocular. El iris, finalmente, regula la cantidad de luz que ingresa al ojo, completando la organización anatómica y funcional del ojo de los peces teleósteos.
Referencias
Amin, A. B., Mortensen, L., & Poppe, T. T. (1992). Histology atlas: Normal structure of salmonids. Akvapatologisk Laboratorium AS.
Copeland, D. E., & Brown, D. S. (1976). The anatomy and fine structure of the eye in teleosts. V. Vascular relations of choriocapillaris, lentiform body and falciform process in rainbow trout (Salmo gairdneri). Experimental Eye Research, 23, 15–27.
Groman, D. B. (1982). Histology of the striped bass. American Fisheries Society, Monograph Number 3.
Yasutake, W. T., & Wales, J. H. (1983). Microscopic anatomy of salmonids: An atlas. U.S. Fish and Wildlife Service, Resource Publication 150.
Como citar
Godoy, 2026. Anatomía del ojo de los peces teleósteos. https://bit.ly/4qFw6RL.

