La anatomía externa de los peces teleósteos se caracteriza por una organización corporal hidrodinámica, adaptada a la locomoción acuática, la respiración branquial y la percepción del entorno.
El ojo corresponde a un órgano sensorial altamente desarrollado en los peces, responsable de la percepción visual y de la orientación en el medio acuático. El opérculo es una lámina ósea móvil que cubre y protege las branquias, cumpliendo además un rol fundamental en la ventilación branquial al facilitar el flujo de agua durante la respiración. A lo largo del flanco del cuerpo se dispone la línea lateral, un sistema sensorial mecanorreceptor que se extiende longitudinalmente y permite detectar vibraciones, movimientos y cambios de presión en el agua circundante.
En la región posterior del cuerpo se encuentra el pedúnculo caudal, una zona estrecha y musculosa que conecta el tronco con la aleta caudal y es clave para la transmisión de la fuerza generada por la musculatura axial durante la natación. Finalmente, la mandíbula y la maxila corresponden a huesos del aparato bucal asociados a la cavidad oral, que participan de manera coordinada en la captura, sujeción y manipulación del alimento.

Imagen 1: La imagen corresponde a una ilustración esquemática de la anatomía externa de un pez óseo, presentada en vista lateral izquierda, con énfasis en estructuras anatómicas funcionalmente relevantes. El cuerpo exhibe una forma fusiforme e hidrodinámica, con diferenciación clara entre cabeza, tronco y región caudal. La coloración dorsal es más oscura y gradualmente se aclara hacia la región ventral, un patrón típico de contra sombreado en peces pelágicos.
En la región cefálica se identifican la maxila (A), asociada a la apertura bucal y a la captura del alimento; el ojo (B), bien desarrollado y ubicado lateralmente, lo que permite un amplio campo visual; el opérculo (C), estructura ósea móvil que cubre y protege las branquias; y la región dentaria (F), relacionada con la sujeción y manipulación del alimento.
A lo largo del tronco se observa la línea lateral (D), dispuesta longitudinalmente en el flanco del pez, que constituye un sistema sensorial mecanorreceptor clave para la detección de vibraciones y movimientos del agua. En la región posterior del cuerpo se distingue el pedúnculo caudal (E), una zona estrecha y muscular que conecta el tronco con la aleta caudal y es fundamental para la propulsión durante la natación. En la superficie ventral del tronco posterior se señala el ano (G), correspondiente a la abertura terminal del sistema digestivo.
Como citar
Godoy, 2025. Anatomía externa de peces teleósteos. https://bit.ly/4bNeLBO.

