El cerebro de los peces se localiza en la región cefálica, protegido por el neurocráneo. Funcionalmente, coordina actividades sensoriales, motoras y conductuales esenciales para la supervivencia, incluyendo percepción, equilibrio, movimiento y respuesta ante estímulos externos.
El cerebro de los peces está conformado por estructuras anatómicas especializadas que desempeñan roles esenciales en su adaptación al medio acuático. En la parte más anterior del cerebro se encuentran el bulbo y los nervios olfatorios, responsables de captar y procesar estímulos químicos del entorno, fundamentales para comportamientos como la alimentación y la reproducción. Detrás de estos, aparece el cerebro anterior o telencéfalo, encargado de regular funciones cognitivas básicas, como la memoria espacial y las respuestas instintivas frente a cambios ambientales. Posteriormente se localizan los lóbulos ópticos, grandes estructuras encargadas del procesamiento de información visual, cruciales para respuestas rápidas ante depredadores o presas.
A continuación, se sitúa el cerebelo, estructura que asegura movimientos ágiles y precisos, regulando la coordinación motora y el equilibrio. Finalmente, la médula oblonga y la médula espinal se extienden desde el cerebelo hacia la región posterior, siendo responsables de controlar funciones vitales básicas como la respiración y la circulación sanguínea, además de transmitir información nerviosa entre el cerebro y el resto del organismo del pez (Ito et al., 2007; Vernier, 2017).

Imagen1: Anatomía general del cerebro en salmónidos. Vista lateral mostrando la ubicación anatómica y organización de las principales estructuras del cerebro en peces. En la región más anterior se localiza el bulbo olfatorio (a), conectado a las fosas nasales mediante los nervios olfatorios (b). Posterior a esta región se encuentra el cerebro anterior o telencéfalo (c), implicado en funciones cognitivas básicas. Los lóbulos ópticos (d), situados dorsalmente, reciben información visual desde el nervio óptico (i). Posteriormente aparece el cerebelo (e), responsable del equilibrio y coordinación motora, seguido de la médula oblonga (f), encargada de funciones vitales básicas como la respiración. Hacia la región posterior se prolonga la médula espinal (h), encargada de transmitir información nerviosa al resto del cuerpo. Finalmente, dorsalmente se identifica la glándula pineal (j), involucrada en la regulación de ciclos circadianos y respuesta a estímulos lumínicos.

Imagen 2: Sección sagital de la cabeza de salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), en la cual se observa el cerebro alojado en el neurocráneo, cuya forma se adapta perfectamente a la anatomía cerebral. En la región anterior se visualizan claramente los nervios olfatorios que conectan con el bulbo olfatorio. También se observa la posición del mesencéfalo, destacando los lóbulos ópticos que son prominentes en esta especie. Posteriormente, se distingue con nitidez la médula oblonga, que conecta hacia la región posterior con la médula espinal, la cual continúa caudalmente hacia el cuerpo del pez.

Imagen 3: Sección sagital de la cabeza de salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), en la cual se observa el cerebro alojado en el neurocráneo, cuya forma se adapta perfectamente a la anatomía cerebral. En la región anterior se visualizan claramente los nervios olfatorios que conectan con el bulbo olfatorio. También se observa la posición del mesencéfalo, destacando los lóbulos ópticos que son prominentes en esta especie. Posteriormente, se distingue con nitidez la médula oblonga, que conecta hacia la región posterior con la médula espinal, la cual continúa caudalmente hacia el cuerpo del pez.

Imagen 4: Sección sagital de la cabeza de salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), en la cual se observa el cerebro alojado en el neurocráneo, cuya forma se adapta perfectamente a la anatomía cerebral. En la región anterior se visualizan claramente los nervios olfatorios que conectan con el bulbo olfatorio. También se observa la posición del mesencéfalo, destacando los lóbulos ópticos que son prominentes en esta especie. Posteriormente, se distingue con nitidez la médula oblonga, que conecta hacia la región posterior con la médula espinal, la cual continúa caudalmente hacia el cuerpo del pez.

Imagen 5: Sección sagital de la cabeza de salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), en la cual se observa el cerebro alojado en el neurocráneo, cuya forma se adapta perfectamente a la anatomía cerebral. En la región anterior se visualizan claramente los nervios olfatorios que conectan con el bulbo olfatorio. También se observa la posición del mesencéfalo, destacando los lóbulos ópticos que son prominentes en esta especie. Posteriormente, se distingue con nitidez la médula oblonga, que conecta hacia la región posterior con la médula espinal, la cual continúa caudalmente hacia el cuerpo del pez.
Referencias
Ito, H., Ishikawa, Y., Yoshimoto, M., & Yamamoto, N. (2007). Diversity of brain morphology in teleosts: brain and ecological niche. Brain, Behavior and Evolution, 69(2), 76-86.
Vernier, P. (2017). 1.04-the brains of teleost fishes. Evolution of nervous systems, 1, 59-75.
Como citar
Godoy, 2025. Anatomía del cerebro. https://bit.ly/3GXIsmF.

