El corazón de los peces se localiza en posición ventral, inmediatamente anterior a las aletas pectorales y a la cavidad abdominal, y caudal a los arcos branquiales. En los salmónidos presenta una forma piramidal. Anatómicamente está compuesto por cuatro cavidades dispuestas en serie: seno venoso, aurícula, ventrículo y bulbo arterioso.
Histología del ventrículo
El ventrículo, formado por capas de miocardio compacto y esponjoso, constituye la principal cámara contráctil responsable de generar la presión sanguínea.
El miocardio compacto forma la capa más externa del ventrículo y está compuesto por fibras musculares, separadas entre sí por delgados tabiques de tejido conectivo. Se organiza en tres capas: una interna de fibras longitudinales que enlaza con el miocardio esponjoso, una capa media de orientación circular que genera la contracción principal del ventrículo y una capa externa u oblicua, donde se localizan los vasos coronarios y nervios en continuidad con el epicardio. Las células musculares son alargadas, con un núcleo central y uniones intercelulares bien definidas, mostrando una estriación fina bajo el microscopio. A diferencia del miocardio esponjoso, esta zona recibe irrigación directa de las arterias coronarias, lo que garantiza el suministro de oxígeno y nutrientes, especialmente en peces con alta demanda energética como los salmónidos (Ferguson, 2006; Pieperhoff et al., 2009; Yasutake & Wales, 1983).
El ventrículo esponjoso constituye la porción interna del corazón de los peces teleósteos. Histológicamente, está formado por una red de trabéculas musculares ramificadas que se proyectan hacia la cavidad ventricular, delimitando amplios espacios intertrabeculares llenos de sangre. Estos espacios actúan como un sistema de irrigación directa, ya que el miocardio esponjoso carece de vasos coronarios obeteniendo oxígeno y nutrientes. Las fibras musculares cardíacas son cortas, con núcleos centrales y una estriación transversal leve, dispuestas de manera irregular y separadas por un escaso tejido conectivo laxo. El endocardio, de epitelio plano simple, recubre las trabéculas y se continúa con el revestimiento de los espacios sanguíneos (Ferguson, 2006; Pieperhoff et al., 2009; Yasutake & Wales, 1983).

Imagen 1: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corte de ventrículo (H&E). Se distinguen claramente las capas compacta y esponjosa del miocardio cardíaco, evidenciando la organización característica del ventrículo en peces teleósteos.

Imagen 2: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corte de ventrículo (H&E). Se observa en detalle la capa compacta del miocardio, formada por fibras musculares densamente organizadas y separadas por finos septos de tejido conectivo vascularizado.

Imagen 3: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corte de ventrículo (H&E). Se observa la organización del miocardio esponjoso, constituido por trabéculas musculares ramificadas que delimitan amplios espacios intertrabeculares llenos de sangre.

Imagen 4: Salmón del Atlántico (Salmo salar). Corte de ventrículo (H&E). Se observa detalle de la organización del miocardio esponjoso, constituido por trabéculas musculares ramificadas que delimitan amplios espacios intertrabeculares llenos de sangre.
Referencias
Yasutake, W. T., & Wales, J. H. (1983). Microscopic Anatomy of Salmonids. U.S. Fish and Wildlife Service.
Ferguson, H. W. (2006). Systemic Pathology of Fish. Scotian Press.
Pieperhoff, S., Brehmer, A., & Paul, M. (2009). The intercellular organisation of the two muscular systems in the salmonid heart. Journal of Anatomy, 215(6), 603–616.
Como citar
Godoy, 2025. Ventrículo cardíaco en peces: estructura e histología. https://bit.ly/4otISld.

